CANTES ANDALUCES DE NAVIDAD

Guía para la audición de un disco excelente

Rafael Infante

Una de las mejores grabaciones que se han realizado sobre los cantes de nuestra tierra teniendo como eje temático la Navidad es el disco "Cantes Andaluces de Navidad", editado en el año 1959 por Pax (Discoteca Popular Católica), a quién queremos expresar nuestro agradecimiento por permitirnos reproducir esta joya del Cancionero Popular Andaluz, dándose la circunstancia además de que al estar agotado, su audición en la actualidad no es fácil. Por eso, me permito sugerir a Discoteca Popular Católica, que reedite el disco ya que, sin duda, prestarán un gran servicio al auge y difusión de nuestra música.

Consta el disco de veintiún cantes cuyas letras recorren, de forma ordenada, los distintos pasajes evangélicos de la Natividad e Infancia de Jesús, existiendo una perfecta armonía entre el hecho relatado y el tipo de cante elegido. Así se va desde la alegre bulería que narra el Nacimiento de Jesús, hasta el desgarrado y sollozante martinete que relata la matanza de los inocentes.

Son trece los pasajes evangélicos considerados y comprenden los siguientes cantes:

I. Anunciación a María

1. Campanilleros

II. Visitación

2. Farrucas (Adela Escudero)

III. Camino de Belén

3. Pregón y tanguillo (Manolo Vargas)

IV. Nacimiento de Jesús

4. Bulería (Bernardo el de los Lobitos)
5. Zorongo gitano (Luisa de Córdoba)
6. Alegría de Cádiz (Manolo Vargas)

V. Anunciación a los Pastores

7. Peteneras (Pericón de Cádiz)

VI. Adoración a los Pastores

8. Fandango Castellano (Jesús Jiménez y Coro)
9.Seguidillas Manchegas (Gabriel de Talavera y Coro)
10. Sevillanas (Bernardo el de los Lobitos y Carmen Moreno)

VII. Nombre de Jesús

11. Malagueña (Pericón de Cádiz)

VIII. Presentación en el Templo

12. Tientos (Manolo Vargas)

IX. Los Reyes Magos

13. Fandango de Huelva (Pepe el Poli)
14. Polo (Luisa de Córdoba)
15. Verdiales (Bernardo el de los Lobitos)

X. Los inocentes

16. Martinete (Pepe el Culata)

XI. La huida a Egipto

17. Serranas (Pepe el Poli)

XI. Retorno a Nazareth

18. Romance (Luisa de Córdoba, Gabriel de Talavera y Manuel Arias)

XIII. Infancia

19. Cachucha por bulerías (Adela Escudero y Coro)
20. Soleares (Pepe el Culata)
21. Nana (Luisa de Córdoba)

Los guitarristas que acompañan estos cantes son Perico el del Lunar, Juan García de la Mata y José A. Jiménez. El Coro que interviene en algunos de los Villancicos es un coro mixto de doce voces bajo la dirección del maestro Salvador Ruiz de Luna, quién además realizó las adaptaciones musicales de los números 1, 13 y 15; compuso con música original los números 2, 5, 8, 9, 14, 18, 19 y 21 y supervisó musicalmente el resto de los cantes.

A continuación damos un breve bosquejo de cada uno de los pasajes evangélicos citados, tomando como base el texto que acompaña al disco.Para facilitar la comprensión de los cantes reproduciremos la letra de cada uno de ellos pudiendo obtenerla si pincha en el icono que acompañará a cada cante, por otro lado, si pincha el icono que acompaña a cada cante, podrá, además, oírlos (en dos formatos de compresión de diferente calidad).

 

I. ANUNCIACIÓN

"En el mes sexto fué enviado el ángel Gabriel de parte de Dios, a una ciudad de Galilea llamada Nazareth, a una Virgen desposada con un varón de nombre José ..." (San Lucas)

1.- Campanilleros ("Sola en su aposento") (137 Kb.) / (274 Kb.)

Estos cantes se interpretan generalmente a coro, y se suelen acompañar de panderos, zambombas, triángulos, platillos y campanillas, de ahí su nombre. Estos coros recorren pueblos y cortijadas interpretando canciones de alborada, referidas por lo común a motivos religiosos, fundamentalmente al Rosario de la Aurora tan popular en toda Andalucía.

Se presentan dos cantes. En la primera copla se recoge la expresión popular de la aparición del ángel a María para anunciarle el Misterio de la Encarnación, y en la segunda, la salutación angélica y las palabras de humilde sumisión de Nuestra Señora a la voluntad divina.

 

II. VISITACIÓN

"Tan pronto como oyó Isabel el saludo de María, dio el infante saltos de júbilo en su seno, y se llenó ella del Espíritu Santo, diciendo: ¡Bendita Tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre ..." (San Lucas).

2.- Farruca ("Señora Santa Isabel") (143 Kb.) / (285 Kb.)

La farruca es un cante cadencioso y melancólico, relacionado con algunas canciones del folklore tradicional gallego. Pero, influido por algunas formas gaditanas, principalmente del tanguillo, adquiere un ritmo gracioso y vivo genuinamente andaluz.

El Maestro Ruiz de Luna lo adapta para narrar la Visitación de María a su prima Santa Isabel. Todos los matices de la escena evangélica vibran con rápida síntesis en el pequeño poema popular, cuya letra reproducimos.

 

III. CAMINO DE BELEN

"Subió también José, desde Galilea, de la ciudad de Nazareth, donde residía, a la Judea, a la ciudad llamada Belén, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta" (SAN LUCAS).

3.- Tanguillo ("La jornadita") (175 Kb.) / (350 Kb.)

Puede considerarse este cante como una variante de los tangos de Cádiz, y es quizás, la forma musical más alegre de Andalucía, ya que tiene un ritmo movido y gracioso, de inconfundible aroma popular.

Comienza con un pregón que remeda lo que los soldados romanos proclamarían en las ciudades y aldeas de Palestina para que todos los súbditos de Augusto se empadronasen en el pueblo de origen. A ritmo de tanguillo se relata el viaje de San José y de María desde Nazareth a Belén donde nacería el Niño-Dios.

 

IV.- NACIMIENTO DE JESUS

"...Mientras estaban allí, se le cumplieron a Ella los días del parto, y dio a luz a su Hijo primogénito, y lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre". (San Lucas).

4.- Villancico Flamenco ("Alegría en Belén") (129 Kb.) / (258 Kb.)

Las bulerías son la forma más característica de los cantes llamados "livianos" ó "chicos". Originariamente fue un cante para acompañar al baile, y su nombre deriva de "bulerías" (burlas, engaños, bromas). El compás de bulería admite las más variadas influencias, incluso de letras y ritmos alejados del flamenco.

A ritmo de bulerías se interpretan dos Villancicos populares. Las letras se han adoptado a la deliciosa temática del misterio navideño, glosándose con alegría y donaire el nacimiento del Hijo de Dios.

 

5.- Zorongo Gitano ("El churumbé") (112 Kb.) / (224 Kb.)

El zorongo puede considerarse como una versión gitana del fandango, con las cadencias de influjo semítico, como su nombre indica, y su típico deje "calé".

La letrilla procura imitar el gracejo de la gitanería, que considera de su raza al "churumbé" recién nacido en el establo, y requiebra a los personajes de la plácida escena betlemita con el aceitunado lenguaje de la tribu.

 

6.- Alegrias de Cádiz ("Le dice el buey a la mula") (152 Kb.) / (305 Kb.)

Es el más conocido de los cante de Cádiz. En él se sintetiza la elegancia y firmeza de su gracejo salado y luminoso. Es un cante alegre, vivaz y propicio para el baile.

Es el cante ideal para exponer la alegría cristiana de la noche de Belén, adaptando a su ritmo una letrilla de aroma castizo, en la que se canta el feliz nacimiento del Niño Dios entre los mansos animales del pesebre, inmortalizados por la tradición secular.

 

V.- ANUNCIACION A LOS PASTORES

"Estaban en aquella misma comarca unos pastores pernoctando al raso y velando su grey por turno, cuando se les presentó un ángel del Señor..." (San Lucas).

7.- Peteneras ("Despertad, rudos pastores") (131 Kb.) / (262 Kb.)

El origen musical de la petenera proviene de la seguiriya, y es de un dramático acento jondo. En ella se percibe una cierta emoción, que encaja con la temática para la que se ha elegido su ritmo.

Con acento de peteneras, en su modalidad más primitiva, se describe el pasaje evangélico en el que el arcángel Gabriel despierta a los pastores para anunciarles la buena nueva. También con acento de petenera, pero esta vez al estilo de la Niña de los Peines, se representa el himno universal de "Gloria a Dios en las alturas" que entonaron los coros celestiales.

 

VI.- ADORACION DE LOS PASTORES

"Acudieron presurosos y hallaron a María, a José y al Niño, recostado en el pesebre" (San Lucas).

8.- Villancico por fandango Castellano ("Saca del cofre") (92 Kb.) / (184 Kb.)

Aunque la antología que se plantea en este cancionero de Navidad pretende ser fundamentalmente andaluza, no podía preterirse, en el momento universal de la adoración de los pastores, el concurso de otras modalidades regionales, siguiera fuesen las más limítrofes de Andalucía en el mapa folklórico nacional. Por eso se inserta un cantar del área lírica comprendida entre Lagartera y los Montes de Toledo.

A la mansedumbre y ternura pastoril de las coplas, se añade la vivacidad sonora de los coros, que resuenan con el estridente cortejo de los abigarrados instrumentos navideños. En las letrillas se advierte asimismo la inspiración castellana, con su sobria rusticidad bucólica, pero no exenta de simple y fuerte emoción pueblerina, muy adecuada al episodio evangélico que se trata de describir.

 

9.- Aguilandero por seguidillas manchegas ("¡Viva su Madre!") (99 Kb.) / (198 Kb.)

La seguidilla manchega es la decana entre las de su estirpe, que han adquirido popularidad en el solar español. Por lo menos, se remonta como creación genuina de la Mancha castellana, esto es, Toledo, Ciudad Real y Cuenca, al siglo XVI, pues, aunque no hay documentación fidedigna de su primitiva estructura musical, se conservan las letras, en las que se vislumbra la índole del ritmo.

Las letrillas glosan con encantadora ingenuidad el gozo de la Nochebuena y ofrendan a la festiva efemérides, entre el repique rotundo de los crótalos y la algarabía de zambombas y panderos, el espíritu religioso, fiel y emotivo de la Mancha inmortal.

 

10.- Sevillanas ("Venimos de Sevilla") (166 Kb.) / (332 Kb.)

Según el maestro Turina, las sevillanas nacieron de la seguidilla manchega, no sólo en su esencia melódica, sino en la métrica de su cante, acomodándose después al tono abolerado del ritmo meridional.

En el concurso pastoril ante el portal de Belén no podía estar ausente como ofrenda sonora de la más pura Andalucía, el coplerío sevillano, con su limpio y fragante salero popular, precisamente el que trae los incontaminados y espontáneos perfumes de los barrios corraleros, de los patios de vecinos, de las casetas del ferial o de los arenales rocieros de la marisma del Guadalquivir. Chispean así de humor las escuetas letrillas, que exaltan con el gozo de la tierra de María Santísima, el inmarcesible fasto navideño.

 

VII.- NOMBRE DE JESUS

"Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, le pusieron por nombre Jesús, conforme había sido llamado por el Angel ..." (San Lucas).

11.- Malagueña ("Hincad todos la rodilla") (130 Kb.) / (260 Kb.)

Algunos autores la consideran como una variedad de fandango propio de esta provincia andaluza. Es el más lírico de los cantes flamencos y su flexibilidad permite a cada cantaor reflejar su propia personalidad, por ello no hay una malagueña única sino multitud de estilos, aunque todas tienen como denominador común su acento de pena resignada, de dolor contenido, o de punzante melancolía.

Los tercios suspirantes de la copla acuñada por Enrique el Mellizo, para expresar en su congoja agridulce todas las pasiones humanas, clavan su emoción en el alma, y parecen creados como para recoger en patética antífona, el solemne pasaje paulino de los Filipenses, reflejado en la breve estrofa donde se invita a todos a "hincar la rodilla", ante el "nombre sobre todo nombre".

 

VIII.- PRESENTACION EN EL TEMPLO

"Cuando se cumplieron los días de la purificación de ella, según la ley de Moisés, subieron al Niño a Jerusalén para presentarlo al Señor..." (San Lucas)

12.- Tientos ("Las dos palomas") (114 Kb.) / (228 Kb.)

Es otro de los cante de Cádiz, con cierta influencia de la soleá bailable, a cuyo compás se acogen sus estilos más puros. El cantaor jerezano Manuel Torres lo popularizó y le dio cierto carácter de intimidad y de concentración interior, por su tono estremecido, por sus alternantes cadencias de lentitud y presura, y por sus variaciones emocionales.

Siguiendo la armonía evangélica más en boga, que obliga a situar cronológicamente la Presentación ritual del Niño en el Templo y la Purificación de su Madre con antelación a la venida de los Magos, se ha escogido el expresivo ritmo del tiento para cantar el poema de las dos palomas, símbolo de la pureza, que la Virgen quiso ofrecer con singular espíritu de sumisión a la ley, para purificarse de su alumbramiento.

 

IX.- LOS REYES MAGOS

"... He aquí que unos Magos llegaron desde el Oriente a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el recién nacido rey de los judíos? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarle". (San Mateo).

13.- Fandango de Huelva ("La estrella") (116 Kb.) / (232 Kb.)

En sus orígenes el fandango era un cante para acompañar al baile, pero al separarse de éste, fue adaptándose al carácter de cada lugar. Entre ellos, la forma más limpia, pegadiza y graciosa fue la de Huelva, a la vez campera, ribereña y fronteriza, donde el fandango cristalizó en inconfundibles modalidades; así tenemos el de Almonaster, Alosno, Cortegana, ..., todos ellos interpretados bajo unos moldes muy vigorosos e inconfundibles.

El maestro Ruiz de Luna, para transformar más galanamente en villancico el popularísimo cante de Huelva, tejió las coplas con un estribillo adaptado a su ritmo, cuya letra se inspira a su vez en lejanas canciones meridionales. Pero el logro feliz del conjunto se cifra en utilizar el fandango para cantar la estrella que condujo a los Magos de Oriente.

 

14. Polo ("La caravana") (132 Kb.) / (264 Kb.)

Es defícil establecer la ascendencia de este cante. Algunos autores lo derivan de la primitiva soleá bailable y lo emparenta con la caña, a la que aglutinó en un macho terminal. Fué el cataor Tobalo quién dió a este estilo mayor profundidad y fuerza emotiva.

Dentro de nuestra temática navideña se ha escogido este cante para representar la caravana de los Magos, adaptando al ritmo una letrilla vivaz, que nos hace presentir la cabalgata de Oriente, con su tropel de corceles y camellos, y su esplendorosa comitiva de pajes y servidores. En los minúsculos versos se describen los personajes, concretando la legendaria fantasía de su procedencia en tres jinetes, uno moro, otro blanco y otro chino, enjaezados con los lujosos atavíos de la exótica induementaria oriental. Congenia en parte esta fantástica hipótesis con la más primitiva tradición eclesiástica que los hace provenir de Arabia por la naturaleza de los dones, de Caldea como cuna de la ciencia astrológica, o de Persia por radicar allí la casta de los magos. pero hay quien también prefiere que uno sea indio, otro persa y otro chino, representando así las tres principales religiones del Oriente, a saber, la védica, la zoroastriana y la budista.

 

15. Verdiales ("Los tres Reyes") (157 Kb.) / (314 Kb.)

Los Verdiales son un pueblo malagueño, al que se atribuye la cuna del estilo, y al que aluden muchas coplas, precisamente las de más rancia solea. En un principio su ritmo fue simplemente bailable, al derivarse del fandango, luego en la garganta creadora de Juan Breva el compás se atemperó al cante, originando con su "melos" transparente y su jubiloso empuje, la más auténtica manifestación popular de Málaga. Toda la serranía repitió con orgullo el verdial y sus falsetas camperas y luminosas esparcieron los profundos acentos por otras regiones de Andalucía.

Aquí se ha aprovechado el preludio de la guitarra para convertirlo en corillo, donde se elogia la alcurnia y opulencia de los tres príncipes de Oriente. El diminuto estribillo da gracia y variedad al cante e introduce en estrofas de purísimo estilo, la semblanza física, más o menos apoyada en la fantasía, de los evangélicos personajes.

 

X. LOS INOCENTES.

"... Herodes, viéndose burlado por los Magos, se encolerizó en extemo y mandó matar a todos los niños que había en Belén y su comarca, de dos años para abajo ..." (San Mateo).

16. Martinetes (Sordaito, sordaito") (120 Kb.) / (239 Kb.)

Es sin duda el cante jondo por antonomasia, cante profundo, sin guitarra, que vibra al son metálico del martillo sobre el yunque.

Ningún otro cante andaluz podía adaptarse mejor al pasaje evangélico de la degollación de los inocentes. A su compás, desgarrado y sollozante tiemblan también con aire dramático de auténtica poesía popular las estrofas dedicadas a los primeros mártires del cristianismo, inmolados por la crueldad de Herodes. Como una lamentación clama la invocación suplicante al "sordaíto" verdugo, para que perdone la vida al huérfano inocente, y con no menor profundidad la maldición gitana al déspota que dispuso la degollación de quienes, según cantara nuestra gran vate celtibérico, "por Cristo murieron antes que muriese Cristo".

 

XI. LA HUIDA A EGIPTO

"Levantándose José, tomó el Niño y a su Madre, durante la noche, y se refugió en Egipto" (San Mateo)

17. Serranas ("Por el desierto") (174 Kb.) / (347 Kb.)

Este cante nace de la matriz de la siguiriya. Sus tercios son bruscos y valerosos, de difíciles modulaciones. Aporta al cante, el empaque de la gracia rústica, y la viril aspereza del hombre que vive en la serranía andaluza.

Estas características engranan con la temática evangélica de la huída a Egipto. Las letrillas, imaginadas al estilo popular, dibujan a los fugitivos de Herodes caminando por el terrible desierto del Negueb, e incluyen con interés humano el supuesto prodigio de los Evangelios Apócrifos, esto es, los leones fieros acurrucándose a los pies de la Santa Familia. No falta, por último, la moraleja tan corriente en las serranas, como aplicación del tema lírico, y que es en este caso el ejemplo que da a los hombres la sencillez de las fieras.

 

XII. RETORNO A NAZARETH

"Cuando murió Herodes, un ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto, y le dijo: Levántate, toma al Niño y a su Madre, y encamínate a la tierra de Israel ..." (San Mateo)

18. Romance de ciego ("El naranjel") (159 Kb.) / (318 Kb.)

Sobre un viejo y lozano romancillo popular, probablamente del siglo XVII, que narra con primor, al hilo de los evangelios apócrifos, un tierno episodio en el camino de vuelta de la Santa Familia a Nazareth, el maestro Ruiz de Luna situó un ritmo cálido y monocorde de guitarras, al compás mixto de la "seguiriya", que sin desvirtuar la transparente uniformidad de los versos, mece con un vaivén de aleluyas el ingenuo relato, imitando el eco de aquellas coplas de ciego, que aún no hace mucho, resonaban bajo los soportales de nuestros pueblos en días de feria y mercado.

El romance duplica su encanto con la dramatización de que ha sido objeto, y las voces del narrador, de la Virgen y el ciego, en su triple plano dialogal, acentúan el fresco perfume del milagro.

 

XIII. INFANCIA

"El Niño crecía y se robustecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba en El." (San Lucas)

19. Cachucha por bulerías ("Esa familia es de cuatro") (102 Kb.) / (203 Kb.)

La cachucha es una especia de baile eminentemente gitano, enfeudado en los "calés" nómadas españoles, que con el oso y el pandero, constituían la tropa errabunda, avezada al polvo de los caminos y a las inclemencias de los fríos y los soles. Para restar pesadez a su cansino peregrinar, la turba cantaba y danzaba, la llamada cachucha, forma más lenta y de las mismas características que la zambra, en cuya limpia melodía se trasparentaba un auténtico aire semítico, algo así como una lamentación por la triste suerte del irredimible vagabundear.

Paulatinamente la tribu gitana, rítmica por naturaleza, adoptó a un son palmeado aquella reposada melodía, que no se cantó ya solamente al raso y al borde de los senderos, sino incluida en la forma andaluza más bailable por excelencia, la bulería, con lo que se transformó en un compás, más grácil, acelerado y alegre.

El maestro Ruiz de Luna encajó la vieja cachucha dentro del ritmo de las bulerías, para presentar, a lo gitano, la vida doméstica de la Sagrada Familia de Nazareth. En el pintoresco romancillo se sintetizan los humildes quehaceres hogareños: la Virgen amasando el pan para cocerlo en el horno de arcilla, el Patriarca serrando y cepillando maderos, y el Niño jugando a sus pies con las virutas y los desperdicios de las tablas.

 

20. Soleares ("¡Ay qué distintos maderos!") (156 Kb.) / (311 Kb.)

Las soleares ó la soleá, como muchos otros cantes nació para acompañar al baile. Algunos autores afirman que proceden del "jaleo", antigua danza de la provincia de Cádiz, emparentada muy de cerca con los primitivos aires moriscos. Otros autores la derivan de la siguiriya, a la que supera en hondura y gracia rítmica.

Se ha elegido este cante, para cantar con sus estremecedora hondura al Dios, sumiso y obediente a sus padres terrenales, trabajando en el taller de carpintería de Nazareth. Inician el compás la sierra y el martillo, y sobre los instrumentos artesanos gime la copla, para redoblarse luego, como un suspiro entre sollozantes acordes, y sumirnos en el contraste amargo de los maderos: "la cuna de olivo verde", y "la cruz de cipreses negros".

 

21. Nana de Andalucía (275 Kb.) / (550 Kb.)

Todas las regiones españolas son riquísimo vivero de este tipo de canciones, cuyo salmodiado compás, borra y abrevia las fronteras del sueño infantil. Las nanas de la madre andaluza son un trasunto de ternura femenina, poesía y tristeza, y se apoyan, musicalmente, en retazos y flecos de cantes aprendidos y olvidados que manan de pronto improvisadamente de ese pozo profundo y misterioso, de lágrimas, sentimiento y lirismo que toda mujer lleva dentro de su corazón.

La nana que cierra esta colección de "Cantes Andaluces de Navidad", traspasada de perfume netamente popular, está construida por el maestro Ruiz de Luna sobre requiebros y quejas de "soleares", que la guitarra descifra con majestuoso garbo.

La nana clausura este retablo de copla y villancicos andaluces. Su acento, teñido de nostalgia y soledad, rima bien con el suave claroscuro de la vida oculta en Nazareth, apenas entrevista a través del Evangelio, y con la imaginación meridional, que vislumbra, humana y poéticamente, a la Santísima Virgen, inclinada sobre la cuna, mientras se entornan los ojos de su divino Hijo, arrullado por una nana de indecible belleza.

 

Y termino como empecé, expresando a la Discoteca Popular Católica mi más profundo agradecimiento por haber autorizado la difusión, a través de Internet, de este importante trabajo discográfico, y a ustedes, internautas flamencos, que lo hayan disfrutado.